IGUALDAD
Igualdad: idea sencilla y valor masónico por esencia, la iconografía revolucionaria representando a la Igualdad con un nivel en la mano, garante del enderezamiento de los muros, y el triángulo, símbolo de armonía y equilibrio.
Palabra ambigua porque tiene múltiples connotaciones que distorsionan su significado y entorpecen su desarrollo. De manera que la Igualdad es siempre un combate en contra de los egoísmos, de las ideas dominantes, de los dogmas, de las ideologías. “dejar de pelear equivale a dejar el poder y la revuelta en manos de los monstruos” solía decir el antiguo presidente de la Liga Francesa de los Derechos Humanos.
Punto central de la primera Declaración de los Derechos Humanos, la Igualdad es ante todo la igualdad de derechos y deberes frente a la ley, corazón del combate de los masones en los siglos XIX y XX a favor de la democracia, y del respeto de los derechos individuales en términos de valor moral y de dignidad.
La igualdad es una forma de la universalidad pregonada por la francmasonería, en el pleno reconocimiento y aceptación de las diferencias: los hombres son iguales en derechos, pero diversos frente a la sociedad, a la vida y hasta a sus valores subjetivos.
Por eso mismo, la igualdad está siempre bajo la amenaza del igualitarismo. Montesquieu al sentenciar “cuando el espíritu igualitario domina el sentido de igualdad, y que cada uno quiere ser el igual de los elegidos para mandar” significaba que frente al igualitarismo el espíritu democrático se pierde, y llegan la mentira totalitaria y las sociedades grises donde se condenan las diferencias, desviaciones, disidencias, o sencillamente las ideas novedosas.
Asimismo, la declaración de independencia de los EE.UU. comienza así:
“We hold these truths to be self-evident, That all men are created equal, that they are endowed by their creator with certain unalienable rights; that among these are life, liberty and the pursuit of happiness”
“Mantenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas, que todos los hombres son creados iguales, que están dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.